La hermosa serie F430 que Ferrari nos ha regalado en esta década llegará a su fin en el 2010.
La casa italiana le dedica su última unidad a la reconstrucción de la región de Abruzzo, lugar devastado debido a un terremoto que cobró más de 300 vidas.
Será subastada pronto y el ganador podrá escoger las especificaciones a su gusto gracias al programa Carrozzeria Scaglietti, asistiendo a la misma fábrica de Maranello. Qué lujo.
El auto estará pintado con un plateado especial, característico de la ciudad de L’Aquila, epicentro del terremoto de 6.3 grados Reichter ocurrido el 6 de abril.
Se entregará al ganador un certificado de autenticidad firmado por Luca di Montezemolo, para demostrar que es el poseedor de un auto muy especial. A ver quién se anima por obtenerlo.
Será el último F430… ¿y cuál será su sucesor?
Lo más probable es que sea el F450, un auto del que aún se conoce poco, pero que se espera tener noticias de él en breve.













